martes, 22 de marzo de 2016

Estudio dialectológico sobre una conversación en un entorno familiar.

Por Franklin López
Técnico de Lengua Española, Distrito 07—07



El presente articulo pretendo dar a conocer a mis lectores del blog todo lo concerniente a un estudio lingüístico producido en el seno de una familia con el fin de obtener información sobre su léxico y analizar las palabras más utilizadas en la conversación y buscar su procedencia. Como todos sabemos el español hablado en nuestro país es la variedad del idioma castellano siendo dentro de sí una variedad del español caribeño. Es un dialecto que se divide dentro del mismo en otros sub-dialectos dependiendo de la región y la clase social. Al ser una lengua rica en influencias extranjeras el español de la República Dominicana tiene influencias de varias culturas y países.

            En esta ocasión quiero hacer un análisis léxico semántico sobre el español Dominicano, esta investigación tal como lo expresé anteriormente surge en el seno de una familia humilde perteneciente a una zona rural del municipio de Villa Tapia, Provincia Hermanas Mirabal, especialmente la comunidad de Santa Ana, en donde llegaron parientes de la capital, amigos y vecinos de la familia Abreu Concepción. En esta reunión familiar, pude notar que al haber una diversidad de personas que aunque perteneciente a la misma familia tenían rasgos distintivos al momento de comunicarse es decir cada quien tenía su propio idiolecto. Los parientes de la capital contaban con un registro de palabras diferente que los que permanecían aún en el campo y también noté que las personas mayores contaban con un registro diferente que los adolescentes aun viviendo en la misma comunidad.



            Características generales encontradas en la conversación familiar:



            En cuanto a los familiares procedentes de la capital, encontré un fenómeno lingüístico llamado lambdacismo, que en lingüística, es un fenómeno fonológico que consiste en la articulación de una consonante distinta generalmente la [R] implosiva o final como [L]. Los capitaleños en esa conversación por decir “cuartel” decían “cualtel”, “caminar” por “caminal”, “cartel” por “caltel”. Por otro lado los adolescentes procedentes de la capital aunque con el mismo fenómeno que sus padres en cambiar la letra R por L, también utilizaban palabras nuevas o neologismos a la cual yo bauticé con el nombre de dominicanismo característico del lenguaje juvenil. Decían palabras tales como:

Pariguayo (Un tonto), Pin-pun (Igual), Pana (Amigo), Papaupa (Persona importante), Dale mente (preocuparse por algo), Pendenciero (alguien que está pendiente del otro), No cojo colte (no me importa), Sin coro (sin relajo) etc. Además pude notar que suprimían consonantes ejemplo es que por decir donde tu estas decían donde tu’ta y no mencionaban las letras S y D al final de palabras ejemplo compás (compa), comunidad (comunida).

            Por otra parte los familiares pertenecientes al Cibao, como rasgo característico perteneciente a la región norte del país cambian las palabras la letra “L” o incluso la “R” por “i” al final de silaba ejemplo por decir mar decían (mai), por caminar (caminai), por general (generai). Además también abreviaban palabras,  como por ejemplo padre del español estándar por (pai), madre del español estándar por (mai) entre otras más. Además con un gran predominio de arcaísmos entre los cuales mencionaré algunos tales como:

Aguaita ete (cuando alguien dice algo que no está deacuerdo), asillese (mandar a sentar a alguien) por otra parte la letra H al inicio de palabra deja de ser muda y tiene un sonido parecido al de la letra J ejemplo por hambre (jambre), por haya (jaya), por humo (jumo) etc. Algo que cabe señalar es que los jóvenes perteneciente a los familiares del Cibao aunque mantienen sus rasgos regionales al igual que sus padres como es el caso de cambiar “L” y “R” por “i” mantienen los mismos neologismos propios de la juventud que sus parientes de la capital lo que me hace concluir que el lenguaje juvenil sin importar la región que se encuentren nuestros jóvenes o adolescentes utilizan las mismas palabras que para ellos están en la moda esto es debido a que escuchan las mismas canciones es decir que comparten intereses comunes pero sin dejar sus raíces sociolectales en cada caso.

            Finalmente, el español hablado en nuestro país tiene como características específicas el seseo (no hay diferencia de pronunciación entre la s, z, y c, antes de e e i), el yeísmo (la ll pronunciada como y) y la ausencia del voseo. Así, el español de República Dominicana está atravesado tanto por arcaísmos como por neologismos, africanismos y extranjerismos, los que lo convierten en un idioma antiguo y moderno a la vez.




La Competencia Comunicativa en el aula

Por Franklin López
Técnico de Lengua Española, Distrito 07—07



La labor del docente es de gran responsabilidad y trascendencia, pero por estar tan vinculada a lo cotidiano de nuestras vidas no parece ser algo tan especial o tan profesional". Sin embargo, existe todo un quehacer científico que respalda ese trabajo pedagógico y, en la medida en que las ciencias incrementan su arsenal de teorías, métodos, tecnologías, etc. al servicio de la educación, se necesita de un profesional más competente y calificado.
Un amigo me comentó hace poco que escribiera algo sobre las competencias comunicativas en el aula en torno a las observaciones percibida por mi en los acompañamientos áulicos que les doy a los maestros que acompaño  como técnico del área de Lengua Española.  Para esto me sustentaré en la base teórica de algunos pensadores expertos en el tema de competencias comunicativas y luego concluiré con mi opinión personal en torno a lo que he observado en las aulas en mis acompañamientos a los maestros del área.
La competencia comunicativa es la capacidad de una persona para comportarse de manera eficaz y adecuada en una determinada comunidad de habla; ello implica respetar un conjunto de reglas que incluye tanto las de la gramática y los otros niveles de la descripción lingüística (léxico, fonética, semántica) como las reglas de uso de la lengua, relacionadas con el contexto sociohistórico y cultural en el que tiene lugar la comunicación.
Según las Bases de la revisión curricular, “la competencia comunicativa es la base fundamental para el desarrollo humano, pues posibilita que los miembros de una comunidad puedan comprenderse por medio de  variados códigos lingüísticos y no lingüísticos. Esta competencia permite la expresión de nuestras ideas, sentimientos, valores culturales y artísticos. Es esencial para construirnos como seres humanos, para la reafirmación de la identidad personal y para la conformación de nuestra cosmovisión”.
García, Molina (2011) al referirse al concepto de competencia comunicativa afirma que “la competencia comunicativa es una serie de destrezas que favorecen o son indispensables para una comunicación eficaz. Y considera competencias comunicativas a todas las destrezas que favorezcan la comunicación o que se requieran para que esta se produzca.
Este autor considera que para que haya un desarrollo de la competencia comunicativa requiere del desarrollo de destrezas o capacidades tales como:
Competencia lingüística, competencia léxica, comprensiva, expresiva, lectora, cultural, ortográfica, atencional, pragmática, lógica, intertextual, discursiva, mnemotécnica y epistémica. Se podría decir que la competencia comunicativa total requiere del desarrollo de todas estas competencias.
Bacman (1987) citado por Tardo (2005) define la competencia comunicativa como la serie de habilidades generales que utiliza todos los elementos de la competencia del lenguaje así como las habilidades psicomotoras en el proceso de negociación del significado.
Desde la etnografía, Hymes (1972), subraya la idea de que, para comunicarse, no es suficiente conocer la lengua, el sistema lingüístico; es necesario igualmente saber cómo servirse de ella en función del contexto social. De esta manera el aprendizaje de la lengua es más flexible y razonado, ventaja que permite al estudiante un uso consiente de la misma, de acuerdo a situaciones de comunicación específicas, tanto en la vida académica, como en lo social y personal.
La lengua en general y en particular, el aula de lengua deben favorecer la adquisición, el desarrollo de las habilidades comunicativas de los/as estudiantes, el salón de clase debe ser espacio, “el escenario de creación y recepción de textos de diversas índoles e intensión en el que se atienda tanto a mejorar en la medida que sea posible, sus capacidades expresivas y comprensivas, así como a favorecer su reflexión en torno a los rasgos formales, semánticos, y pragmáticos en usos verbales de personas”. (Lomas, 1999).
La competencia comunicativa es transversal  en sí misma y  es un  eje integrador de todas las áreas del saber. Constituye una herramienta para la organización del pensamiento y es  fundamental para el fortalecimiento y estabilidad de las sociedades democráticas, pues posibilita la resolución de los problemas, la construcción de acuerdos y la erradicación de prejuicios.
El desarrollo de esta competencia implica el dominio progresivo de las características y condiciones de distintas situaciones de comunicación: intenciones comunicativas, roles asumidos por los participantes y características del contexto en el que se produce la comunicación. Asimismo, es necesario el reconocimiento y utilización estratégica de los diversos tipos de texto en la comprensión y producción.
En la enseñanza de lenguas, el concepto de competencia comunicativa ha tenido una influencia muy amplia y muy profunda, tanto en lo que atañe a la fijación de objetivos de los programas como a las prácticas de enseñanza en el aula, así como en la concepción y elaboración de exámenes. La enseñanza de la primera lengua ha experimentado igualmente el influjo de los estudios sobre la competencia comunicativa; para el caso del español pueden consultarse los trabajos de Lomas, Osoro y Tusón.
La nueva transformación curricular surgió de la identificación de problemas y la elaboración de nuevas estrategias y principios para la enseñanza de la lengua en las instituciones públicas y privadas del país.
En los programas anteriores, la ortografía, la gramática y los trabajos del léxico se ensenaban de forma abstracta y memorística y, constituían los contenidos de aprendizajes sin comunicación alguna. Según este punto de vista, la lengua no es un conjunto cerrado de conocimientos que el alumno: pedir un café en un bar, leer el periódico, expresar los sentimientos, pedir información, mostrar amabilidad, etc. La acción concreta con la que se consigue algún objetivo se llama acto de habla y consiste en la codificación o decodificación de un texto lingüístico.
El objetivo de una clase o lección es aprender a realizar una función determinada en la lengua que se aprende. La metodología es muy práctica en su doble sentido: por una parte, el contenido de la clase son los mismos usos de la lengua, tal como se producen en las calles (y no la gramática abstracta que les subyace); por otra, el alumno está constantemente activo en el aula: escucha, lee, hablan con sus compañeros y escriben. Por ejemplo los alumnos escuchan realizaciones de una función determinada, las comprenden, las repiten y empiezan a practicarlas, de manera que  subconscientemente aprenden el léxico y la gramática que aparecen en ellas. La situación de comunicación es una estrategia que utiliza el maestro para propiciar el desarrollo de las capacidades de los alumnos y alumnas en el uso de la lengua, a través de una práctica de aprendizaje creativa e innovadora.
La situación de comunicación cuyo eje central es la relación entre los interlocutores yo-tu, hace de la lengua un modelo no solo lingüístico sino también extralingüístico, en  que en forma de discurso se establece la relación entre lengua y cultura.
 La competencia comunicativa requiere la aplicación del conocimiento del sistema y las normas del código en que se produce la comunicación. En el caso de los códigos lingüísticos implica el conocimiento de sus unidades y las funciones de las mismas, del vocabulario, la sintaxis, entre otros. Un enfoque comunicativo se centra en las necesidades de comunicación de quienes aprenden para dar respuestas a ellas. Estas necesidades deberán especificarse en términos de competencia gramatical y competencia sociolingüística.
Competencia comunicativa: comprende y expresa ideas y sentimientos en distintas situaciones de comunicación y empleando diversos códigos, con la finalidad de afianzar la identidad, construir conocimientos, aprehender la realidad y establecer relaciones significativas con los otros.
Finalmente, el ejercicio de esta competencia requiere de la autorregulación de los procesos comunicativos. Dicha autorregulación supone la adaptación de la comunicación a las distintas audiencias y situaciones, y la evaluación constante de la efectividad de los modos, medios y estrategias utilizados en los procesos comunicativos.
En la actualidad el ejercicio de esta competencia está íntimamente relacionado con el uso de efectivo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). Las herramientas tecnológicas agilizan los procesos comunicativos y permiten nuevas y diversas formas de interacción. El uso apropiado de las mismas para localizar y difundir información es un elemento básico para el desarrollo de la competencia comunicativa. El uso efectivo de las TIC implica el manejo apropiado de diversas herramientas y la habilidad para seleccionar las más apropiadas en función del contexto y los propósitos.

A modo de conclusión en los acompañamientos que he realizado en estos cinco años como técnico Distrital de área de Lengua Española, he percibido que un porciento significativos de los maestros continúan fomentando en sus estudiantes las competencias lingüísticas Chomskiana y dejando atrás la competencia comunicativa propuesta por Hymes.
Hoy tenemos que desarrollar personas críticas, conscientes, con competencias comunicativas, es decir, que sean capaces de tener conocimiento de cómo usar la lengua en distintas situaciones, con las reglas gramaticales, las reglas de uso cultural, social y lingüístico. Erradiquemos de una vez y por siempre fatídico  método de "la botella"  o memorización Escolástica y empleemos  estrategia logocéntricas, analíticas, integrales y comunicativas. Rediseñemos un Enfoque Comunicativo con una base conceptual sólida, unos componentes contextuales apropiador, unas competencias generales y específicas y un diseño que  valore la multiplicidad de textos con contenidos auto reflexivos, estrategias y procedimientos que le sirvan a los sujetos par toda la vida. Si lengua es la vida, enseñemos los idiomas con los cinco sentidos, la mente y el razonamiento para: hablar, leer, escuchar y escribir. Tanto el que enseña (profesor) como el que prende,(alumno) deben tomar el aprendizaje muy en serio para evitar la llamada" epidemiología del mal aprendizaje"(Vadillo- Klingler ,2004). 
La enseñanza de lengua no se debe limitar a la repetición, memorización de sonidos, fonemas, silabas o  palabras sueltas sin contextos, frases, oraciones, proporciones, o simples repeticiones formales de vocabulario, reglas, funciones; todos estos elementos son necesarios para el alumno, pero son innecesarios que el alumno  aprenda a utilizar estos conocimientos metalingüísticos que cambian cada cierto tiempo. Tenemos que ver el aula como espacio comunicativo, la lengua es el elemento clave del currículo, que con recursos, espacios y prácticas discursivas y didácticas favorables, tiende a favorecer enormemente el aprendizaje por la vía de la comunicación en la acción.
Tenemos nosotros como maestros actualizarnos a los nuevos tiempo ya que el cambio es inminente y crear un modo más interactivo y flexible de encarar la enseñanza, donde el alumno es sujeto de su propio aprendizaje, va propiciando una orientación activo-transformadora hacia el conocimiento, lo que repercute en otros planos de su vida personal.

Otros autores también han abordado este problema y explican cómo la opción metodológica del docente en la realización del proceso puede tener efectos decisivos en la formación del educando. Se plantea que los contenidos de la enseñanza informan, mientras que los métodos de enseñanza forman, resaltando la idea de que el enfoque metodológico utilizado en el aula puede formar un alumno seguro o inseguro, responsable o irresponsable, competitivo o cooperativo, creativo o repetitivo, etc. La forma en que se organiza el proceso docente educativo dentro del contexto escolar tiene una significación decisiva, ya que ella determina el modelo de vínculo comunicativo que se establece entre profesor y alumno, lo que trasciende al propio momento de su contacto en el aula.


lunes, 21 de marzo de 2016

DIFICULTADES Y TRASTORNOS DEL LENGUAJE ORAL.

Por Franklin López
Técnico de Lengua Española, Distrito 07—07


El lenguaje se considera unas de las condiciones humanas, más importante, ya que permite que el hombre evolucione, por lo tanto, hablar de un modo claro y comprensible, constituye un requisito fundamental para la vida útil. El no contar con esta posibilidad para comunicarse con los semejantes, pueden limitar muchos aspectos de su cotidianidad. Puesto que el lenguaje oral constituye una actividad cotidiana y natural que hace su aparición, entorno al primer año de edad, no obstante, esta función psicológica sufre frecuentemente ya que presenta dificultades de su desarrollo durante la infancia.

El presente ensayo me focalizaré particularmente sobre las dificultades que se presenta en el lenguaje oral, por tanto, no pretendo hacer una clasificación de todos, sino mencionar los más comunes, que categorizo con un criterio de afección. Abierto que las definiciones de estos trastornos son muy simples porque no se dirigen a profesionales de la materia o logopedas sino a mis lectores, estudiantes, padres de familia y maestros, con el fin de ofrecerles un panorama general y brindarles elementos de juicio para valorar la intervención profesional, lo que no los faculta para diagnosticar o intervenir directamente. En nuestro país y en general en América Latina, el logopeda se conoce también como fonoaudiólogo, y su labor puede ser desempeñada por psicólogos especializados en lenguaje u otros profesionales.

El procedimiento que voy a seguir para la realización de este importantísimo tema consiste en dar a conocer las causas más relevantes sobre las dificultades más comunes en torno al desarrollo del lenguaje oral.  

El lenguaje oral es la combinación de sonidos internos mediante el uso de las cuerdas vocales, la lengua y la concavidad resonante de la garganta que articuladamente produce sonidos, los sonidos combinados producen silabas; y las silabas combinadas producen palabras, obteniendo así lo que conocemos como acción del habla.

Se entiende por “dificultades de lenguaje oral” cualquier deficiencia sistemática que interfiera o dificulte la capacidad de comunicación verbal de un sujeto con las personas de su entorno. La mayoría de los niños adquieren los sonidos y las estructuras gramaticales de la lengua siguiendo ciertas pautas y también manifiestan tendencias comunes en el aprendizaje del vocabulario y la gramática, de ahí que, para abordar la descripción de las dificultades de lenguaje oral desde una perspectiva patológica en edad escolar, existe una referencia obligada el desarrollo del lenguaje infantil en su vertiente normativa.

Un niño presenta dificultad en el lenguaje oral cuando:

·         No comprende el significado de las palabras que escucha, por lo tanto su respuesta no son adecuadas.

·         No posee un amplio vocabulario que le permita expresarse apropiadamente.

·         No logra ordenar sus ideas y estas se expresan en desorden.

·         Presenta dificultad al articular los sonidos del idioma, palabras, frases y oraciones.

En base a lo expresado más arriba las alteraciones pueden ser:

Del ritmo de las palabras y la velocidad de la conversación, también conocidas como disritmias y tartamudez. Se entiende por disritmia cualquier alteración o anomalía de un patrón de ritmo normal, especialmente de las ondas cerebrales o la cadencia del lenguaje. La tartamudez o disfemia es un trastorno del habla (no un trastorno del lenguaje) que se caracteriza por interrupciones involuntarias del habla que se acompañan de tensión muscular en cara y cuello, miedo y estrés. Ellas son la expresión visible de la interacción de determinados factores orgánicos, psicológicos y sociales que determinan y orientan en el individuo la conformación de un ser, un hacer y un sentir con características propias.

Los trastornos más frecuentes en torno a la articulación de la palabra son las dislalias y la disartria.

Las dislalias son las anomalías del habla más frecuentes en edad escolar, sobre todo en educación infantil y primer ciclo de primaria, es aconsejable una adecuada intervención temprana. Se trata de alteraciones en la articulación de los fonemas, ocasionadas por una dificultad para pronunciar de forma correcta determinados fonemas o grupos de fonemas de la lengua. Este trastorno puede afectar a cualquier vocal o consonante y referirse a uno solo o varios ponemos en número indeterminado, aunque la mayor incidencia observada en aquellos sonidos que requieren mayor habilidad en su producción por exigir movimientos más precisos. Según el fonema afectado las dislalias reciben denominaciones diferentes, rotacismo, deltacismo, sigmatismo, etc.

Vamos a diferenciar cuatro tipos de dislalia, atendiendo a su etiología:

a) Dislalia evolutiva o fisiológica

Existe una fase en el desarrollo del lenguaje en la que el niño no articula o distorsiona algunos fonemas de su lengua como consecuencia de un inadecuado desarrollo del aparto fonoarticulador: estos errores reciben nombre de dislalias evolutivas. Normalmente desaparecen con el tiempo.

b) Dislalia audiógena

Los niños que no oyen bien tenderán a cometer errores en su pronunciación, produciéndose un articulatorio denominado dislalia audiógena.

Las conductas de atención y escucha son necesarias para una buena discriminación auditiva.

c) Dislalia orgánica o disglosia

Las alteraciones de la articulación fonemática producidas por lesiones o malformaciones de los órganos periféricos del habla se denominan desglosas o dislalias orgánicas.

d) Dislalia funcional

Consiste en una alteración fonemática producida por una mala utilización sin que pueda advertirse causa orgánica alguna.
Son diversas las causas que pueden generar disglosias. En todas ellas se constatan lesiones o malformaciones de los órganos que interviene en la articulación del lenguaje. Según el órgano afectado podemos hablar de los siguientes tipos: labiales, linguales, mandibulares, dentales, palatales y velares.

La disartria es cuando usted tiene dificultad para decir las palabras debido a problemas con los músculos que le ayudan a hablar. Las causas pueden ser un trastorno nervioso, cerebral o muscular dificulta el uso o control de los músculos de la boca, la lengua, la laringe o las cuerdas vocales, los cuales producen el habla. Los músculos pueden estar débiles o completamente paralizados o puede ser difícil que trabajen juntos. La disartria puede ser el resultado de daño cerebral debido a:

Tumor cerebral, demencia, accidente cerebrovascular, lesión cerebral traumática entre otras más.

La anartria sería el caso más extremo y grave de la disartria. Los sujetos están imposibilitados para articular correctamente los fonemas de las plagares, por una insuficiencia neuromuscular. Podemos diferenciar distintos tipos de disartrias:

·         Disartria flácida: localizada en la neurona motriz inferior.

·         Disartria espástica: localizada en la neurona motriz superior.

·         Disartria atáxica: localizada en el cerebelo

·         Disartria hipocinética: localizada en el sistema extrapiramidal. 

Afasia, ¿a qué se debe?, ¿Cuándo se puede producir?, ¿a qué compromete?

La afasia consiste en el retardo grave del lenguaje. Las alteraciones dependen del grado de desarrollo lingüístico que el niño posea en el momento de la lesión. Suele diferenciarse entre:

Afasia congénita: referida a la no aparición del lenguaje en niños que no presentan otros síndromes (sordera, autismo, oligofrenia profunda), puede estar más afectada la comprensión, la expresión o ambos aspectos por igual. En general, se distinguen tres tipos de lesiones: prenatales (malformaciones craneales, anomalías cromosómicas, cretinismo); perinatales (anoxia) y posnatales (traumatismos, encefalitis)

Afasia adquirida o infantil: es aquella que tiene lugar una vez que el lenguaje ya ha sido adquirido total o parcialmente. Es un trastorno del lenguaje consecuencia de una afección objetiva del sistema nervioso central y producido en un sujeto que ya ha adquirido un cierto nivel de comprensión y expresión verbal.

Teniendo en cuenta las áreas del lenguaje afectado, hay dos tipos básicos de afasia: la expresiva (de Broca) y la receptiva (de Wernicke)

Afasia de Broca, se manifiesta en un déficit en la expresión del lenguaje oral, en la producción verbal no fluida y lenta, en la reducción del vocabulario y sintaxis (frases cortas y telegráficas), y la utilización de estereotipias verbales; además, la comprensión del lenguaje está relativamente conservada (puede mostrar dificultades ante mensajes hablados complejos); y también se da la afectación de la lecto - escritura en cuanto a expresión.

Afasia de Wernicke, se trata de un trastorno básicamente de la comprensión, aunque también en la expresión del lenguaje verbal (al no comprender lo que él mismo dice, desvaría) No comprende el lenguaje verbal (palabras = ruido irreconocible) Se da también la jergafasia, que es la expresión verbal fluida y abundante, aunque carente de sentido (neologismos y parafasias). También existen dificultades de articulación, anomia, lectura y escritura alteradas, y la persona no es consciente de su discapacidad, tanto a nivel expresivo como receptivo.

            Finalmente, estas  dificultades en el lenguaje oral que presente sobre todo lo concerniente a como nosotros los seres humanos adquirimos y desarrollamos  el lenguaje pero que a la vez aparecen alteraciones que retrasan o afectan la oralidad es por esta razón que entiendo que todo lo dicho anteriormente les pueda servir de  ayuda ya que he presentado las causas y las consecuencia que atraviesan los seres humados cuando esa capacidad que nos caracteriza sufre trastornos en la oralidad.


TIPOS DE DISCURSOS UTILIZADOS POR LOS JOVENES EN LAS REDES SOCIALES

TIPOS DE DISCURSOS UTILIZADOS POR LOS JOVENES EN LAS REDES SOCIALES

Franklin R. López Hernández.

Técnico de Lengua Española, Distrito 07-07, Villa Tapia


El texto es un enunciado, oral o escrito, de cualquier extensión, que trate de un tema determinado y funciona como un todo coherente. Es una expresión simbólica que manifiesta una intensión y cuyas características son organización lógica, coherencia y cohesión.
            Algunos autores entre los que cabe señalar a Abreu, Fabio; García, Bartolo; Espinal, Olga; García, Remigio entre otros, asumen la noción de discurso como sinónimo de texto, así que cuando se indique a uno u a otro se refiere al mismo concepto. Lo que importa es que la visión asumida es multidisciplinaria, pues permite tener una comprensión vasta de nuestro objeto de análisis. (Pilleux, 2001, p. 46) asume el discurso como una forma del lenguaje ya sea oral o escrito que se produce en un contexto social, político o cultural. Como acto de habla, consta de los elementos siguientes: en primer lugar, un acto locutivo o locucionario, es decir, el acto de decir un dicho (texto) con sentido y referencia; en segundo lugar, un acto ilicutivo o ilocucionario, o el conjunto de actos convencionalmente asociados al acto locutivo; finalmente, un acto perlocutivo o perlocucionario, o sea, los efectos en pensamientos, creencias, sentimientos o acciones del interlocutor (oyente).
            Con la llegada de la denominada era digital, se le da un nuevo matiz al discurso denominándolo como discurso virtual. El cual nace a partir de la llegada de la Wed 2.0 que privilegia las redes sociales en Internet ocupan un lugar relevante en el campo de las relaciones personales y son, asimismo, paradigma de las posibilidades que nos ofrece esta nueva forma de usar y entender Internet.
El concepto de red social ha adquirido una importancia notable en los últimos años. Se ha convertido en una expresión del lenguaje común que asociamos a nombres como Facebook o Twitter. Pero su significado es mucho más amplio y complejo. Las redes sociales son, desde hace décadas, objeto de estudio de numerosas disciplinas. Alrededor de ellas se han generado teorías de diverso tipo que tratan de explicar su funcionamiento y han servido, además, de base para su desarrollo virtual.
Hablar de discurso es, ante todo, hablar de una práctica social, de una forma de acción entre las personas que se articula a partir del uso lingüístico contextualizado, ya sea oral o escrito. El discurso es parte de la vida social y a la vez un instrumento que crea la vida social. Desde el punto de vista discursivo, hablar o escribir no es otra cosa que construir piezas textuales orientadas a unos fines y que se dan en interdependencia con el contexto (lingüístico, local, cognitivo y sociocultural). Nos referimos, pues, a cómo las formas lingüísticas se ponen en funcionamiento para construir formas de comunicación y de representación del mundo real o imaginario (Calsamiglia y Tusón p. 11).
Un gran número de jóvenes utiliza a diario las redes sociales. Se trata de una práctica de ocio que ha ido creciendo en los últimos años hasta ocupar gran parte del tiempo de los jóvenes. Para ellos, las redes sociales constituyen una forma de tener una presencia en un mundo virtual en el que también están presentes sus amigos y otras personas de características similares a ellos. Esto les permite interactuar y estar conectados entre ellos independientemente del lugar en el que estén o el momento del día. Gracias a esto y a su gratuidad, las redes sociales han adquirido una gran popularidad entre el sector juvenil. 
No es de extrañar que, tal y como señala Dans (2011), haya crecido el interés académico en este tema y que en los últimos años haya aumentado el número de artículos que se han centrado en la forma en la que los jóvenes producen, consumen y comparten información en estas redes. Esto se debe en gran medida a que los jóvenes seleccionan en las redes sociales aquellos rasgos que manifestarán su identidad, hasta llegar a producir un fenómeno identitario global. 
Uno de los rasgos que configura este fenómeno identitario es el uso del lenguaje. El discurso que producen los jóvenes en las redes sociales es muy distinto al que podemos encontrar en otros contextos o al que puede generar otro grupo de edad. Así, los jóvenes usuarios de estas redes escriben de una forma distinta y novedosa, utilizando un léxico específico para tratar determinados temas y modificando la ortografía de algunas palabras. Este fenómeno llama especialmente la atención porque no se ha encontrado entre usuarios de otros grupos de edad ni en profesionales que utilizan redes como Facebook y Twitter. Tampoco ha transcendido esta forma de discurso a otros contextos generados por el grupo de edad estudiado, como puede ser el académico. Parece que los jóvenes se sienten libres en las redes sociales para expresarse como quieren, sin que recaigan sobre ellos imposiciones o correcciones. Este discurso novedoso, el lenguaje juvenil que aparece inmerso en estas redes sociales antes mencionadas, será lo que nos ocupe en este trabajo.
  El análisis de redes sociales estudia esta estructura social aplicando la Teoría de Grafos e identificando las entidades como "nodos" o "vértices" y las relaciones como "enlaces" o "aristas". La estructura del grafo resultante es a menudo muy compleja. Como se ha dicho, puede haber muchos tipos de lazos entre los nodos. La investigación multidisciplinar ha mostrado que las redes sociales operan en muchos niveles, desde las relaciones de parentesco hasta las relaciones de organizaciones a nivel estatal (se habla en este caso de Redes políticas), desempeñando un papel crítico en la determinación de la agenda política y el grado en el cual los individuos o las organizaciones alcanzan sus objetivos o reciben influencias.
Con el término lenguaje juvenil se designa un conjunto de rasgos lingüísticos presentes en las manifestaciones lingüísticas de los jóvenes producidas de forma oral o por escrito, como reflejo de lo oral (Herrero, 2002, p.6). Dentro de las comunidades lingüísticas que se clasifican teniendo en cuenta la variable edad, la que más se diferencia de las demás es la de los jóvenes, pues emplean vocabulario y expresiones propias de su tiempo, que están en constante cambio y renovación (Silva- Corvalán, 2001). Según Caldevilla (2010), es importante estudiar el lenguaje que emplean los jóvenes en las redes sociales ya que se está generando una nueva forma de expresarse que relativizará el sistema actual de redacción y fomentará un sistema de normas distinto al existente. Este lenguaje ejercerá su influencia en otros grupos de edad y es conveniente que sea conocido por aquellos profesionales que trabajan directamente con este grupo de edad. De ahí la importancia de estudiar el lenguaje en las redes sociales. Sin embargo, no hay que olvidar que se trata de un lenguaje cambiante, que se renueva cada poco tiempo y, por ello, requiere un estudio continuado.
Entre los discursos más empleados por los jóvenes en las redes sociales se encuentran los siguientes:
·         Los discursos de carácter religioso.
·         Político
·         Sexual.
·         Difamatorios
·         Cómicos.
·         Reflexivos.
·         Moda.
·         Deporte.
·         Dale banda.
A modo de conclusión puedo inferir que las redes sociales en estos últimos tiempos ha sido el medio principal para las cosas morbosas. El mejor ejemplo "Facebook" que diariamente vemos videos y fotos morbosas. En esta red social ya los menores recurren a ella para comunicarse entre sí y muchas veces las personas comparten videos sobre violaciones, para supuestamente ayudar a las autoridades. Esto es un  grave error,  ya que, no estamos ayudando para nada. Compartir videos o fotos morbosas le podría costar varios años en la cárcel. Tratemos de pensar mejor las cosas antes de compartir videos y fotos.  Nuestros niños podrían ser afectados por estas acciones.

domingo, 20 de marzo de 2016

Constructivismo y Enfoque por Competencias

Franklin R. López Hernández.

Técnico de Lengua Española, Distrito 07-07, Villa Tapia


Las distintas teorías y tendencias constructivistas tienen en común su intención de explicar cómo se pasa de un estado de conocimiento a otro superior. En general, se entiende que el conocimiento no es una copia de la realidad, sino una construcción humana. Esta construcción se va produciendo como resultado de la interacción con el medio físico y social. Por tanto, depende de nuestros esquemas formados por saberes y experiencias previas y las prácticas culturales  en las que estamos insertos.

La palabra competencia fue documentada por primera vez a finales del Siglo XVI, y tiene su origen en el latín competere, que significa "ser adecuado", "pertenecer", "incumbir". Es sinónimo de incumbencia, jurisdicción, obligación, autoridad, aptitud, idoneidad, habilidad, capacidad, suficiencia, disposición.
En los orígenes del término competencias relacionado con la actividad cognoscitiva se ha destacado el Lingüista Noam Chomsky (1965), cuando elabora una teoría sobre el dominio del lenguaje, para ello, define competencias como la capacidad y disposición para la actuación y la interpretación, no limitándolas a las simples habilidades y destrezas. Chomsky enarboló el concepto de competencia  lingüística en el marco de su teoría de la lingüística generativa transformacional, la que abarca el conjunto de la gramática: la fonología, la morfología, la sintaxis y el léxico. Su esencia era construir oraciones gramaticalmente correctas.
A partir de esos años, como resultado de las aportaciones de las ciencias citadas, se ha desarrollado una visión funcionalista y comunicativa de la lengua, o sea, que pone énfasis en el uso. Aprender lengua significa aprender a usarla, a comunicarse. La gramática y el léxico han pasado a ser instrumentos en la consecución de ese fin.
García Molina refiriéndose a Mejía (2011), define que el término competencia se refiere a un sistema de conocimientos declarativos (el qué), condicionales (el cuándo y el porqué) y procedimentales (el cómo) organizados en esquemas operatorios que permiten, en una situación dada, identificar no solo los problemas sino su solución eficaz.
Otra definición adecuada es la que asume Niño Rojas (2002), cuando afirma que una competencia es un saber y el saber aplicarlo, o dicho de otra manera, el dominio de un conocimiento integrado al uso que se da ha dicho conocimiento. Migue Ángel Zabala, citado por García Molina (2011), afirma que además del conocimiento y su aplicación destaca otros componentes de la educación basada en competencias. Afirma ese investigador que la enseñanza por competencia es un tipo de educación que cubre todos los ámbitos del desarrollo humano; el personal, el social, los conocimientos y las actividades y destrezas.
También forma parte del enfoque docente basado en competencias, el concepto de creatividad. Se podría afirmar que la creatividad es consustancial a la competencia. Se necesita ser creativo para aplicar adecuadamente el conocimiento. Competencia y creatividad afirma Niño Rojas (2002) andan parejas, mejor la primera, implica la segunda. No hay competencia sin creatividad, pues de por sí, esta es aplicación de la inteligencia, establece una clara relación que se desplaza de un saber hacia su aplicación en distintas tareas de la vida.
También se podría establecer puntos en contactos como lo sugiere Niño Rojas (2002), entre el concepto de competencia y los cuatros pilares de la educación que formuló la UNESCO, que son saber conocer, saber hacer, saber ser y saber convivir.
En la actualidad el Ministerio de Educación de la República Dominicana (MINERD), se encuentra inmerso en un proceso de revisión y actualización curricular en donde privilegia el enfoque por competencias con el objetivo de lograr estudiantes con conocimientos, habilidades, actitudes y valores que les permitan desde su formación integral desempeñarse de manera adecuada solucionando problemas que se presentan en la vida diaria. Por ello se ha reclamado universalmente, el énfasis en una educación centrada en la enseñanza, capaz de propiciar la adquisición de las competencias por los discentes.  
La competencia tiene que ver con una combinación integrada de conocimientos, habilidades y actitudes conducentes a un desempeño adecuado y oportuno en diversos contextos.
Según la bases de la revisión y actualización curricular (2014), “competencia es la capacidad para actuar de manera eficaz y autónoma en contextos diversos movilizando de forma integrada conceptos, procedimientos, actitudes y valores. El valor de ese concepto deriva de su vinculación con la actividad reflexiva del sujeto, del énfasis en la movilización de los conocimientos para la realización efectiva de la actividad. Lo que se marca aquí es una didáctica orientada a la activación y utilización de conocimientos pertinentes para afrontar las situaciones y problemas que plantea el contexto de la actividad misma”.
Las competencias se desarrollan de forma gradual en un proceso que se mantiene a lo largo de toda la vida, tienen como finalidad la realización personal, el mejoramiento de la calidad de vida y el desarrollo de la sociedad en equilibrio con el medio ambiente.
El currículo dominicano se estructura en función de tres tipos de competencias:
a) fundamentales,
 b) específicas y
 c) laborales-profesionales.
Las Competencias Fundamentales expresan las intenciones educativas de mayor relevancia y significatividad. Son competencias transversales que permiten conectar de forma significativa todo el currículo. Son esenciales para el desarrollo pleno e integral del ser humano en sus distintas dimensiones, y se sustentan en los principios de los derechos humanos y en los valores universales. Describen las capacidades necesarias para la realización de las individualidades y para su adecuado aporte y participación en los procesos democráticos de cara a la construcción de una ciudadanía intercultural,  que contemple la participación, el respeto a la diversidad, la inclusión de todos los sectores y grupos de la sociedad.
A partir del enfoque de competencia asumido en la educación dominicana, se promueve de manera integral la comunicación intercultural que implica diálogo auto crítico y crítico frente a la cultura propia y otras culturas. Desde esta perspectiva, se propicia la construcción de espacios de negociación y cooperación  que conduzcan a espacios de humanización.
Las Competencias Fundamentales constituyen el principal mecanismo para asegurar la coherencia del proyecto educativo. Por su carácter eminentemente transversal, para su desarrollo en la escuela se requiere la participación colaborativa de los Niveles, las Modalidades, los Subsistemas y las distintas áreas del currículo. No se refieren a contextos específicos. Se ejercitan en contextos diversos, aunque en los distintos escenarios de aplicación tienen características comunes.
Las Competencias Fundamentales del currículo dominicano son:
1.    Competencia Ética y Ciudadana 
2.    Competencia Comunicativa
3.    Competencia de Pensamiento Lógico, Creativo y Crítico
4.    Competencia de Resolución de Problemas
5.    Competencia Científica y Tecnológica
6.    Competencia Ambiental y de la Salud
7.    Competencia de Desarrollo Personal y Espiritual
El diseño curricular incluye una sección que fundamenta cada una de estas competencias: justifica su elección, las define de manera breve, indica sus componentes, enuncia criterios para su evaluación y describe los Niveles de Dominio. Estos Niveles de Dominio describen etapas o escalones sucesivos en el desarrollo de las Competencias Fundamentales. El primer Nivel de Dominio corresponde al Nivel Inicial y el segundo al Nivel Primario. Al Nivel Secundario corresponde el desarrollo completo de la competencia que se describe en el apartado de Componentes de cada una de ellas.
El currículo de lengua española tiene como finalidad el logro de la competencia comunicativa. Como competencia fundamental esta se define en el currículo como la capacidad para comprender y expresar ideas, sentimientos, valores culturales en distintas situaciones de comunicación, empleando diversos sistemas con la finalidad de afianzar su identidad, construir conocimientos, aprehender la realidad, construir conocimientos y establecer relaciones significativas con las demás personas.
Las competencias específicas corresponden a las áreas curriculares. Esas competencias se refieren a las capacidades que el estudiantado debe adquirir y desarrollar con la mediación de cada área del conocimiento. Se orientan a partir de las Competencias Fundamentales y apoyan su concreción, garantizando la coherencia del currículo en términos de los aprendizajes.
La competencia comunicativa fundamental se estructura en cuatro competencias específicas:
a)    Comprensión oral (Escucha). Es la capacidad de comprender diferentes tipos de textos orales en diversas situaciones de comunicación, identificando los roles asumidos por los interlocutores e infiriendo sus intenciones comunicativas.
b)    Producción oral (Habla). Es la capacidad de comunicar ideas, pensamientos, sentimientos y experiencias, tomando en cuenta, durante y después del proceso, el nivel de comprensión de los interlocutores. Esto es, se adecúa a las características de la audiencia y situaciones y evalúa la efectividad de sus actos comunicativos.
c)    Comprensión lectora (Lectura). Es la capacidad de comprender en todos los niveles (literal, semántico, analítico y crítico) diferentes tipos de textos escritos, aplicando en cada etapa del proceso de lectura (prelectura, lectura y postlectura) su conocimiento de las relaciones internas del texto (coherencia y cohesión), como parte de las estrategias de comprensión.
d)    Producción escrita (Escritura). Capacidad de expresarse adecuadamente en forma escrita, siguiendo estrategias para la producción, con conciencia del proceso de escritura y de la estructura y relaciones internas de los textos.
Estas cuatros competencias están ligadas a todas la estructuras de la lengua que son hablar, escuchar, leer y escribir. El desarrollo de cada una de estas competencias específicas se realiza con la movilización de las siguientes capacidades: discursiva o textual, lingüística, pragmática, sociocultural, intelectual y estético-literaria.
Las competencias laborales-profesionales se refieren al desarrollo de capacidades vinculadas al mundo del trabajo. Preparan a las y los estudiantes para la adquisición y desempeño de niveles laborales-profesionales específicos y para solucionar los problemas derivados del cambio en las situaciones de trabajo. Esas competencias están presentes en las distintas especialidades de las Modalidades Técnico-profesional y las Artes, así como en la formación laboral que incluyen los Subsistemas de Educación de Personas Jóvenes y Adultas y Educación Especial.
La formulación de las competencias específicas y las laborales-profesionales deben incluir los conceptos, procedimientos, actitudes y valores necesarios para un determinado desempeño, así como los contextos en que se movilizarán y aplicarán estos conocimientos. Cuando el enunciado de la competencia no explicita de forma directa algunos de los componentes conceptuales, procedimentales o actitudinales, éstos se indican en los contenidos.
Lo anterior permite pensar las competencias como el dominio efectivo de las habilidades que una determinada sociedad acuerde como necesarias para afrontar los problemas y aportar soluciones. Esto plantea necesariamente algunas situaciones desafiantes porque el énfasis en los contextos específicos de actividad y sus condiciones no siempre se corresponden con las demandas del contexto global y las dinámicas económicas, políticas y sociales que lo caracterizan.
Como he expuesto, el concepto moderno de educación basada en competencias rebasa por mucho el ámbito estrecho laborar al que muchos las quieren confinar. Así mismo, hay que destacar que no tiene relación con la enseñanza basada en competencia, la idea de competir, en sentido de lucha unos contra otros. El concepto de educación basada en competencia encaja muy bien en los paradigmas educativos más avanzados, tales como el constructivismo, la enseñanza en valores, el desarrollo humano, la teoría del discurso y la enseñanza para la vida.